viernes, 30 de enero de 2009

EL ARTE DE LA GUERRA

Mucho se ha escrito sobre las similitudes entre el campo de batalla y el mundo de los negocios - de allí que palabras como "ataque", "emboscada", "tierra de nadie" o "guerrilla" sean de uso común en el mundo corporativo. Históricamente, los ejércitos exitosos y las empresas exitosas han tenido mucho en común: cuidadosa preparación, velocidad, uso de los recursos donde generen mayor impacto, movilidad, flexibilidad, y firmeza.

El Arte de la Guerra es el mejor libro de estrategia de todos los tiempos. Inspiró a Napoleón, Maquiavelo, Mao Tse Tung y muchas más figuras históricas. Este libro de dos mil quinientos años de antigüedad, es uno de los más importantes textos clásicos chinos, en el que, a pesar del tiempo transcurrido, ninguna de sus máximas ha quedado anticuada, ni hay un solo consejo que hoy no sea útil. Pero la obra del general Sun Tzu no es únicamente un libro de práctica militar, sino un tratado que enseña la estrategia suprema de aplicar con sabiduría el conocimiento de la naturaleza humana en los momentos de confrontación. No es, por tanto, un libro sobre la guerra; es una obra para comprender las raíces de un conflicto y buscar una solución. “la mejor victoria es vencer sin combatir”, nos dice Sun Tzu, “y ésa es la distinción entre el hombre prudente y el ignorante”.

En el vínculo que se incluye más adelante se encontrará la obra completa de este General oriental, la lectura del mismo es obligatoria para los estudiantes inscritos en la asignatura de Planeación Estratégica. La lectura debe haberse realizado por tarde el 20 de febrero.

http://www.nacioncamba.net/PDFS/el_arte_de_la_guerra.pdf

domingo, 25 de enero de 2009

PLANEACIÓN ESTRATÉGICA GERENCIAL

PLANEACIÓN ESTRATÉGICA GERENCIAL
M. S. CS. Rosalía Cuevas Fournier
Revista Reencuentro Nro 23


Características de la Planeación Estratégica
La planeación estratégica es una de las herramientas administrativas que ha demostrado su utilidad en la gran mayoría de las pequeñas y grandes organizaciones; es el proceso por el que la alta dirección o gerencia establece la orientación de una institución u organización a largo plazo. Es una técnica que facilita la labor de los directivos en la conducción de las organizaciones. Refuerza el pensamiento de los directivos hacia el largo plazo más que a la reacción ante los problemas en el corto plazo.
Chiavenato define a la planeación como la función administrativa que de manera anticipada determina cuáles son los objetivos y qué debe hacerse para alcanzarlos. Así el establecimiento de objetivos es el primer paso de la planeación. Hay una jerarquía de objetivos para conciliar los diferentes objetivos de una organización, institución o centro de trabajo, los cuales van desde los objetivos organizacionales, hasta las políticas, directrices, metas programas, procedimientos, métodos y normas. En cuanto a su cobertura, la planeación puede darse en tres niveles: estratégico, táctico y operacional. Existen cuatro tipos de planes, según este autor: los procedimientos, los presupuestos, los programas o programaciones y las normas o reglamentos.
Por otro lado Steiner establece que la planeación estratégica formal puede describirse desde diferentes enfoques: en relación con el porvenir de las decisiones actuales, la planeación estratégica observa las alternativas y toma decisiones en el presente, identificando las oportunidades y peligros con el fin de diseñar un futuro deseado e identificar las formas de lograrlo. Si se analiza como proceso, éste es un procedimiento continuo que se inicia con el establecimiento de objetivos, implementando estrategias y desarrollando planes detallados y se decide de antemano cuando y como debe realizarse, quien lo llevará a cabo y que se hará con los resultados.
En relación con su filosofía, es una actitud, una forma de vida, representa un proceso mental, una parte integral de la dirección. En cuanto a su estructura, la planeación estratégica une tres tipos de planes: los estratégicos, los programas a mediano plazo, los presupuestos a corto plazo y los planes operativos.
La planeación estratégica es el esfuerzo sistemático más o menos formal de una organización, institución o centro de trabajo para establecer sus propósitos, objetivos, políticas y estrategias para desarrollar planes detallados con el fin de ponerlas en práctica y así lograr los objetivos y propósitos básicos de cualquier organización o institución.
Según Steiner existen cinco premisas para la planeación: la primera establece que se debe elaborar un plan para planear, declarar lo que hay en la mente del directivo y como operará el sistema; en la segunda, es necesario contar con la información sustancial que describe las expectativas de los principales intereses exteriores e interiores, contiene una base de datos con el desempeño pasado, presente y futuro y el análisis FODA; en la tercera se formulan los planes, estableciendo las estrategias maestras: misión, propósitos, objetivos y políticas básicas y los programas a largo, mediano y corto plazo. En la cuarta premisa se realiza la implementación y revisión y se incluye la motivación, compensación, evaluación directiva y el proceso de control. En la quinta premisa, se consignan los flujos de información, ya que se considera que la información debe fluir durante todo el proceso y se establece que los valores de los ejecutivos deben estar presentes en el momento de la toma de decisiones.
Otro autor que propone un enfoque diferente para realizar la planeación estratégica es Mintzberg, quien define a la estrategia como el plan o patrón que integra las principales metas y políticas de una organización y establece la secuencia de las acciones coherentes a realizar.
Las metas establecen que es lo que se va a lograr y cuando serán alcanzados los resultados. Las políticas son reglas que expresan los límites dentro de los que debe ocurrir la acción. Los programas especifican la secuencia de las acciones necesarias para alcanzar los objetivos. Las decisiones estratégicas son las que establecen la orientación general de una empresa y su viabilidad máxima a la luz, tanto de los cambios predecibles como de los impredecibles, que en su momento pueden ocurrir en los ámbitos que son de su interés o competencia.
La distinción entre la estrategia y la táctica depende del nivel que los ejecute; mientras en los altos niveles de la organización se habla de estrategias, en los niveles operativos se realizan tácticas. Sin embargo en ocasiones la estrategia de mercados puede convertirse en la táctica de asignación de precios. Está distinción también depende de la complejidad de las organizaciones, instituciones o centros de trabajo.
El ejercicio de planeación estratégica
La planeación estratégica es una herramienta administrativa que permite a cualquier organización que se encuentre en operación, hacer una análisis a fondo de su misión, sus propósitos, sus estrategias para la consecución de los objetivos, así como efectuar una revisión de los resultados obtenidos, la evaluación de los servicios que se proporcionan y conocer el cumplimiento de las necesidades de los usuarios-clientes. Este proceso esta orientado hacia la satisfacción de los clientes, más que a la realización de actividades; para ello es conveniente fundamentar los sistemas de información para la toma de decisiones, en la determinación de indicadores y el establecimiento de metas.
Por otra parte la planeación estratégica es un ejercicio que puede utilizarse como hilo conductor en todos los niveles de la organización. También ayuda a los niveles directivos a mantener coherencia y equilibrio entre las actividades y las estrategias en el corto plazo, sin descuidar las acciones que son necesarias para mejorar los resultados en el futuro de la organización.
El proceso de planeación estratégica responde a las siguientes preguntas: ¿Cuál es nuestra tarea fundamental?, ¿Qué es lo que queremos hacer?, ¿Qué nos proponemos lograr?, ¿Cómo lo lograremos?, ¿Qué haremos?, y ¿Cómo lo mediremos?.
Es importante hacer notar que existen diferentes modelos para realizar el ejercicio de planeación estratégica, sin embargo todos persiguen lo mismo: incrementar la eficiencia de la organización. Dependiendo del estilo de dirección y en muchas ocasiones de la complejidad de la organización, es el modelo que se adopta, se recomienda por lo tanto que sea en la cúspide de la organización donde se defina el esquema a seguir y que éste se haga del conocimiento de todos sus integrantes, sin importar el nivel jerárquico en el que se encuentren.
El proceso gerencial estratégico que señala Byars para analizar y proponer estrategias empresariales establece dos grandes etapas: la formulación y la implementación de estrategias. En la primera por medio del proceso de determinación de objetivos y del proceso de la selección de estrategias se realiza el momento estático o intelectual, y en la segunda etapa, considerada dinámica con la definición de la estructura orgánica y el establecimiento de los sistemas de información y de control, se lleva a cabo la estrategia definida anteriormente. La constante en esta propuesta es la retroalimentación que se realiza antes, durante y al finalizar cada proceso.
Definir la Misión e identificar la Visión
Definir la misión es el primer paso en el proceso de la planeación estratégica, según establecen tanto los investigadores como los empresarios. Diversas publicaciones al respecto, atestiguan la importancia de la definición de la misión en el proceso de la planeación estratégica. Los ocho componentes deseables para redactar la misión de una organización, institución o centro de trabajo, de acuerdo con Byars son:
1 Especificar metas de clientes y mercados
2 Identificación de los principales productos/servicios
3 Especificar el dominio geográfico
4 Identificar la tecnología base o el eje tecnológico.
5 La expresión del compromiso para sobrevivir, crecer y obtener ganancias
6 Especificar de los elementos claves en la filosofía de la empresa.
7 Identificación del auto-concepto de la empresa.
8 Identificación de la imagen pública deseada.
El proceso de planeación estratégica puede verse como la representación lógica de la integración y extensión de un sistema establecido de planeación. Los ajustes que hacen la mayoría de las compañias se centran en el proceso usado, más que en el contenido de la información, a fin de diseñar y poner en operación el plan en sí. Esto es porque la mayor diferencia entre la planeación tradicional y la estratégica se basa menos en términos de, CUALES deberían ser las entradas y más en términos de COMO deberían de priorizarse e integrar el proceso de planeación a la organización, en un esfuerzo integral y completo.
Diagnóstico de la organización
Una vez que se ha definido la misión y se tiene una expresión de la visión de la organización, el siguiente paso es la realización del diagnóstico de la organización siguiendo el esquema propuesto por diversos autores.
Para realizar el diagnóstico de la organización, institución o centro de trabajo es necesario analizar las condiciones o circunstancias ventajosas de su entorno que la pueden beneficiar; identificadas como las oportunidades; así como las tendencias del contexto que en cualquier momento pueden ser perjudiciales y que constituyen las amenazas, con estos dos elementos se podrá integrar el diagnóstico externo.
Por otro lado, para el diagnóstico interno será necesario conocer las fuerzas al interior que intervienen para facilitar el logro de los objetivos, y sus limitaciones que impiden el alcance de las metas de una manera eficiente y efectiva. En el primer caso estaremos hablando de las fortalezas y en el segundo de las debilidades.
Para facilitar el diagnóstico del entorno y establecer criterios homogéneos que permita él dialogo entre los miembros de la organización, es conveniente establecer categorías de análisis. Algunos autores concuerdan en las siguientes: Económica-financiera, política- legal, tecnológica, proceso organizacional y la categoría que corresponda a la función sustantiva de la organización, institución o centro de trabajo, es decir su razón de ser.
El diagnóstico interno se facilitará con las siguientes categorías de análisis: Recursos humanos, recursos físicos y/o materiales, recursos financieros y/o presupuestales, recursos técnicos y/o tecnológicos, procesos gerenciales y procesos sustantivos (está categoría también deberá identificarse en función de la naturaleza de la organización).